Boda en Jerez de la Frontera, Real Iglesia de San Dionisio

Fotografía natural de sesión de novios el día de la boda por un campo de viñas de las bodegas Bristol bodegas Ágata

Ceremonia en la Real Iglesia de San Dionisio

La ceremonia tuvo lugar en la majestuosa Real Iglesia de San Dionisio, en pleno corazón de Jerez de la Frontera. El templo, imponente y lleno de historia, ofrecía un marco espectacular para el “sí, quiero”. La luz que caía por sus paredes de piedra realzaba cada detalle arquitectónico y creaba una atmósfera solemne y emocionante.

Fotografía de boda de la novia entrando acompañada por su padre a hacia el altar

La novia estaba simplemente ideal, radiante con su precioso vestido blanco, elegante y delicado, acompañado de un ramo de rosas blancas que aportaba un toque clásico y romántico. Su entrada por el pasillo central fue uno de los momentos más emotivos del día, dejando sin palabras a los invitados y, por supuesto, al novio.

Celebración en Viña Bristol Ágata (Viña Bristol)

Tras la ceremonia, la celebración continuó en Viña Bristol (Viña Ágata), también en Jerez de la Frontera, un entorno rodeado de viñedos que regaló una estampa inmejorable.

Sesión de fotografía y vídeo de boda por unas viñas en Jerez de la Frontera en la finca Ágata

Nada más llegar a la hacienda, los novios aprovecharon la luz dorada del atardecer para realizar una sesión de foto y vídeo entre las viñas. El cielo teñido de tonos cálidos, el verde de las cepas y la complicidad entre ellos dieron como resultado imágenes llenas de romanticismo y naturalidad.

Foto divertida y natural de invitadas en el coctel de la boda en Jerez

El cóctel se celebró en el patio exterior, donde los invitados disfrutaron de un ambiente relajado y festivo. Entre brindis, risas y reencuentros, no faltaron las fotos divertidas con amigos que reflejaban la alegría del momento.

Cena en Viña Ágata en el patio interior bajo una parra y la luz acogedora de lámparas de vela

La cena tuvo lugar en el patio interior, cuidadosamente iluminado con una luz cálida que aportaba un aire íntimo y acogedor bajo un techo de parra. Las mesas decoradas con gusto y el ambiente envolvente hicieron que cada detalle sumara a una velada mágica.

Finalmente, la fiesta se trasladó al salón interior, donde amigos y familiares se entregaron a la música y al baile. Fue el broche perfecto para un día lleno de emociones, celebrando el amor en un entorno único.

Fotografía de novia bailando con amigas el día de su boda en Villa Bristol

Todo el trabajo de fotografía y vídeo estuvo a cargo de Blanco White Fotografía, que supieron captar cada instante con un estilo natural y elegante. Gracias a su mirada artística, cada sonrisa, cada lágrima y cada abrazo quedaron inmortalizados para siempre.

Podéis ver más sobre imágenes de esta boda en este post.

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